Sacude menos, descansa más: cuatro acciones con las que mantienes una casa muy limpia sin hacer grandes esfuerzos

Sí, todos lo sabemos, pero no siempre lo reconocemos: hacer aseo es agotador y parece una tarea interminable. Y sin embargo, pocas cosas son tan satisfactorias en la vida como terminar de limpiar la cocina y verla sin capas de grasa, con los platos limpios, sin ese mugre que impide tocar y sentir las cosas como deben tocarse y sentirse. O como acabar de barrer y trapear y ver el piso tan limpio, tan libre de polvo, que uno quiere que nadie lo pise y se vuelva a ensuciar. 

Sí, todos lo sabemos, pero no siempre lo reconocemos: hacer aseo es agotador y parece una tarea interminable. Y sin embargo, pocas cosas son tan satisfactorias en la vida como terminar de limpiar la cocina y verla sin capas de grasa, con los platos limpios, sin ese mugre que impide tocar y sentir las cosas como deben tocarse y sentirse. O cómo acabar de barrer y trapear y ver el piso tan limpio, tan libre de polvo, que uno quiere que nadie lo pise y se vuelva a ensuciar. 

Para que tengas siempre la satisfacción de una casa limpia, aquí te damos estos cuatro consejos:

1. La limpieza empieza en el orden:

Antes y después de sacudir, trapear o estregar, asegúrate de que las cosas estén en su lugar. Con esto no vas a sentir, cuando acabes de limpiar, que aún te falta mucho por hacer. Te vas a sentir más satisfecho y con una meta cumplida.

La mejor manera de tener ordenada tu casa es guardar todas tus cosas de manera estratégica. ¿Qué significa esto? Que no solo tengas un lugar para cada cosa, sino que ese lugar se adecúe a tu forma cotidiana de vivir. Haz que las cosas estén a la mano. Las cosas que no necesites con tanta frecuencia déjalas más lejos.

Y no sobra repetir el conocido consejo de la mundialmente famosa Marie Kondo: sal de las cosas que no necesites, que guardes por guardar.

2. Haz una tarea a la vez, y concéntrate en ella:

La sensación de que hay mucho que hacer es la peor enemiga de empezar a hacer las cosas.  Por eso, cuando te pongas a hacer aseo, ten claro qué tareas concretas debes realizar, y ponte un orden. Por ejemplo: primero los platos, luego desengrasar la estufa, más tarde limpiar el comedor y, por último, barrer y trapear. Tarea a tarea, sin caer en la tentación de hacer todas a la vez, vas a ver que todo avanza más rápido, te vas a sentir avanzando y no vas a quedar abrumado por el peso de los quehaceres. Además, haz primero las tareas más fáciles y deja por último las más difíciles y demandantes.

3. No todo es agua y jabón: usa el producto adecuado para cada tarea:

Muchas veces la limpieza es agotadora porque se hace con los productos inadecuados. No porque sean malos, sino porque se usan para lo que no deben usarse. Y entonces, por ejemplo, estregamos y estregamos el fogón de la cocina, usando agua y jabón, y acabamos cansados, aunque haya productos, como el Desengrasante antibacterial de Alfa, que hacen más fácil esa tarea para nosotros. U ocurre que terminamos dañando el piso, los muebles o alguna superficie por echarle algo que no es apropiado. Y creemos, equivocadamente, que es el desgaste natural. Lo mismo pasa en todas las partes de la casa: el baño, los pisos, las paredes, el balcón, etc.. Cada una tiene características específicas que son importantes de entender para que el aseo sea mejor, dure más e implique menos trabajo. Recuerda que Alfa tiene toda una línea de productos de limpieza y mantenimiento que se especializan en las distintas necesidades del hogar.

4. Cuando hagas una limpieza a fondo, cuídala con pequeñas limpiezas del día a día:

No todos los días tenemos tiempo de hacer una superlimpieza. El trabajo, el estudio, entre otras cosas nos impiden dedicarnos de lleno a la casa. Entonces dejamos esa actividad a fondo para algunos momentos especiales o días como los fines de semana. Por eso, para mantener esa sensación tan plena que da limpiar a fondo la casa, es importante hacer pequeños actos cotidianos. Por ejemplo, lavar los platos tan pronto comamos, para evitar que se acumulen, así como lavar mientras se va cocinando. Por ejemplo, usar limpiadores rápidos sobre las superficies que se van ensuciando, pero que no requieren una intervención crítica. 

Para esto te recomendamos usar el nuevo Alfaclean, un líquido a base de alcoholes antisépticos que te permite limpiar y desinfectar de manera rápida todas las superficies de la casa. Pásalo con toallas desechables o trapos, y evita luego grandes esfuerzos para quitar la suciedad. Además, Alfaclean protege tu casa en tiempos de coronavirus, desinfectando todo tipo de superficies.

Estas cuatro acciones van a hacer más fácil, más efectiva y más satisfactoria tu actividad de limpieza. 

No esperes soluciones mágicas: encuentra soluciones reales en los productos de limpieza y mantenimiento de Alfa. ¿Qué vas a limpiar hoy?